sábado, 25 de junio de 2016

Introducción: ¿Qué es todo esto de la Seguridad, Ambiente y Calidad?

  Seguridad... Medio Ambiente... Calidad... Creo que casi todos se dirán que escuchan a cada rato esos términos. Últimamente incluso se han vuelto un cliché para muchos profesionales, puesto que les proporciona cierta distinción respecto a sus colegas, y si fuera una empresa, bueno, ni qué decir. Incluso si se tratara de alguien con una preparación muy elemental el hablar de medio ambiente en su círculo amical, por ejemplo, ya le proporciona cierto brillo, como si se dijera entre todos los presentes: "¡mira!, él también está en eso del medio ambiente"... y por supuesto luego todos mencionarán que se está haciendo referencia a algo muy importante, que no obstante puede que no sea muy conocido. Se repiten tanto estos términos en el entorno empresarial especialmente que a veces se termina perdiendo de vista su significado último y esencial. Adelantaré que justamente uno de mis objetivos con este blog es revelar que caer en un simple cliché y perder plata para mantener algo figurativo en una organización se ha vuelto costumbre actualmente con estos temas.

  Por lo expuesto, resulta imprescindible realizar un breve examen y determinar qué significan estas cosas, cómo pueden incidir en mi quehacer diario y, llevado más a un plano organizacional, qué dimensión adquieren estos términos cuando se intenta instaurarlos en una empresa. Ahora bien, sólo se realizará a continuación una aproximación al objetivo así planteado en las líneas precedentes, con la promesa que ello será motivo de una continua discusión en todas las entradas que vengan en este blog:

  Seguridad. Evidentemente estamos haciendo referencia a Seguridad & Salud en el Trabajo (que es la denominación formal aquí en Perú). Una definición muy práctica podría ser la siguiente: Hablar de Seguridad & Salud en el Trabajo es hacer referencia al conjunto de medidas que yo como empresa (como dueño, como accionista, como persona jurídica e incluso como persona natural) adopto para salvaguardar la integridad de cualquier persona que potencialmente se puede ver afectada por el desarrollo de mis actividades productivas; lo que implica hacer especial énfasis en mis trabajadores. Lo anterior con toda seguridad será sujeto de un debate técnico con mis colegas y quizás lleve a la confusión a aquellos que recién están ingresando a este mundo, por lo que otra definición más plana ayudará en gran medida: Si soy el dueño de un negocio, entonces SEGURIDAD es todo lo que yo voy a hacer para evitar que mis trabajadores sufran un perjuicio mientras realizan sus labores (esta sencilla definición es una primera idea, algo incompleta ciertamente, para que todos sin excepción tengan una primera aproximación a esta temática). Y aquí entra a tallar un aspecto fundamental: Ese "todo lo que yo hago" no es algo opcional, en realidad sería mejor decir "todo lo que yo debo hacer"; y es así porque actualmente existe toda una batería de normas legales que me van a obligar a ello. Luego, otro punto de primer orden que hay que considerar: Si por desidia, desconocimiento o negligencia no hice lo suficiente para evitar que mi trabajador sufriese un perjuicio y ocurre infortunadamente un accidente (tener en cuenta que hasta este punto es la primera vez que utilizo este término), pues bien, no se sorprenda nadie si les digo que ello puede potencialmente significar pasar un tiempo en la cárcel.

  Ambiente. Comenzaré por hacer un llamamiento a las armas: debemos acostumbrarnos a decir "ambiente" en vez de "medio ambiente"; lo último, si lo repiten unas cuantas veces, se darán cuenta que es redundar.

  "Contaminación", "naturaleza", "recursos naturales", etc., etc., etc., todos estos términos se han vuelto parte del lenguaje cotidiano al momento de hacer referencia a temas ambientales. Y si bien no hay mayor ciencia al respecto para entenderlos, es necesario sí establecer una conexión entre todos ellos para tener una visión completa. Por ello, resumiré lo que a mi criterio es lo esencial que tenemos que tener en cuenta cuando en términos prácticos queremos hablar acerca de ambiente, uniendo para ello algunas de las palabras mencionadas anteriormente:

1) Detectar todas las oportunidades que como persona u organización tengo de minimizar, reducir, disminuir el consumo de recursos de TODOS los tipos que utilizo para el desarrollo de mis actividades. Curiosamente esto ultimo redunda en un beneficio económico y sin embargo no se suele mencionar mucho cuando se habla de ambiente, como si economía y ambiente fueran términos que se repelieran.
2) Evaluar el impacto ambiental (para ponerlo en términos más prácticos: determinar qué tanto contamino la naturaleza) que puede ocasionar el desarrollo de mis actividades... Y hacer algo al respecto.

  Como colofón a esta breve explicación de la temática ambiental diré que felizmente en nuestro medio se han multiplicado las disposiciones específicas en la legislación respecto a los controles que se deben adoptar para determinadas actividades (especialmente en minería), de tal manera que todo no termine en la mera exposición de intenciones; sin embargo, aún así sigue siendo necesario una verificación eficaz por parte de nuestras autoridades para que todo ello efectivamente se cumpla.

  Calidad: Hablar de calidad significa orientar todos nuestros esfuerzos a la plena satisfacción del cliente. Hasta ahí resulta muy fácil de entender: aplicar el tema de calidad implicará entonces monitorear continuamente nuestro desempeño respecto a las expectativas del cliente y buscar especialmente hacer mucho más que ello (aquí caben una pregunta como la siguiente: ¿qué más puedo hacer para que mi cliente se sienta augusto?). Sin embargo, hay un corolario importantísimo aquí: Ninguna empresa, negocio, corporación o lo que fuera puede pretender lograr la plena satisfacción del cliente si previamente en la organización no existe un orden efectivo y sólido en la manera como se hacen las cosas, o lo que es lo mismo, procesos plenamente definidos y estandarizados. Lo que sucede es que cualquier esfuerzo por satisfacer al cliente va a caer en un saco roto si la organización no cuenta con un orden establecido en la manera de hacer las cosas en el cual se puedan incorporar todos esos esfuerzos. Ciertamente el que haya conversado con alguien en cuyo trabajo se tenga establecido un sistema de gestión de la calidad (pero uno real), de seguro le dirá que el aplicar "esto de la calidad" en la organización implica "tener un orden", o, como dicen otros, aplicar calidad en una organización va a "ordenarme la casa".

  Considérese ésta una burda introducción al interesantísimo mundo de la Seguridad, Ambiente y Calidad. El objeto de este blog es en principio buscar crear cultura respecto a estos temas porque resulta imprescindible integrarlos en el quehacer de las empresas (y, por qué no, también en el de las personas). Pretendo además que lo que aquí se exponga llegue a todos los estamentos y no se limite a un círculo profesional reducido. Finalmente, espero que este humilde espacio constituya un lugar para la consulta, debate e intercambio de información.


"No quiero cambiar el mundo, pero en el pedacito que me tocó vivir quiero hacer la diferencia"

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